Estamos estudiando las zonas naturales de nuestro pueblo

Para la guía de Lebrija, nosotros los alumnos de 5º B, estamos trabajando los espacios naturales de nuestro pueblo. Estos espacios son La Balsa de Melendo y el parque de San Benito.

También haremos un recorrido por el río para estudiar su fauna y su flora.

 

         El día 16 de Mayo los alumnos de 5º fuimos a visitar la Balsa de Melendo, el camino lo hicimos andando. Teníamos que hacer 7 Km. hasta llegar a la balsa.

         A las 9:30 salimos del colegio, con nosotros venían Marisi, la directora Amparo y el maestro Manolo que fue en coche con nuestras mochilas para preparar la visita.

         Creíamos que íbamos a pasar mucho calor pero no fue así por que de vez en cuando nos mojábamos la gorra y estaba muy fresquita.  

         Llegamos allí sobre las 10:30. Entramos en una oficina. Allí el maestro y el encargado, Andrés, nos enseñaron un vídeo sobre la Balsa. Explicaba que la balsa se construyó con el objetivo de reservar agua para regar las marismas de Lebrija, con la doble función de regulación y almacenamiento. Inaugurada en 2003 dispone de una capacidad de 8,2 Hm³. En ella se han asentado diversas especies de aves provenientes del cercano Parque Nacional de Doñana y del Complejo Endorreico de Lebrija - Las Cabezas.

         Debido a su proximidad, la población lebrijana la aprovecha para la práctica del piragüismo y la pesca, siendo a la vez destino de ciclistas y senderistas.

         Cuando acabamos entramos en una carpa muy grande y desayunamos. Después salimos a dar un paseo por la Balsa. El maestro Manolo nos enseñó muchos tipos de árboles y arbustos como el pino carrasco, taraje, adelfa,…. La adelfa no se podía tocar por que tiene una sustancia venenosa para protegerse estaba en los taludes para que el terreno no se moviera. Detrás de las adelfas había pinos carrascos.

         Escuchamos al ruiseñor bastardo que cantaba un poco, se callaba y volvía a cantar, era muy bonito.

         Estábamos mirando los peces que había allí y a un compañero Álvaro le pico una avispa y Manolo le echó barro para que no le doliera.

         También vimos un árbol que sus hojas por un lado eran verdes y por el otro blanca se llama el álamo blanco.  

         Ya estábamos cansados, nos volvimos y nos metimos en la oficina a esperar que unas cuantas de nuestras madres vinieran a recogernos con los coches para no volver andando. Nos llevaron al colegio.

 

Me lo pasé muy bien en la Balsa de Melendo.

Disfrutamos mucho de la naturaleza de Lebrija.


Teresa García Martínez